LOS ANIMALES EN LA CULTURA POPULAR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA

LOS ANIMALES EN LA CULTURA POPULAR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA

En este blog, puedes encontrar algunos fragmentos de nuestra cultura popular relacionada con los animales de la Península Ibérica. Así mismo, espero tu colaboración con aportes de aquello que conozcas sobre el tema. Refranes, dichos, leyendas, mitos, poesía, canciones... serán incluidos en la reedición de mi libro Las aves ibéricas en la cultura popular.

lunes, 5 de agosto de 2013

LOS ANIMALES IBÉRICOS EN LA CULTURA POPULAR

Las Rapaces en la Cultura Popular.

Aves impresionantes, por su porte, por su comportamiento, por sus caracteres, por su mirada...
Aves que a veces te dejan sin palabras tras verlas hacer un picado. Aves que con su reclamo hacen que echemos la vista al cielo, su cielo, su reino. Donde ellas mandan y desde donde ellas contemplan como cada día vamos cambiando y modificando el paisaje de la tierra a nuestro antojo...y eso que no es nuestra!!

En la imagen un elanio común, hasta hace poco elanio azul. Un ave que era muy difícil de ver y que cada vez se hace con más frecuencia. Sobre todo en Andalucía. Espectaculares ojos rojos que tienen los adultos. Son autenticos especialistas en la caza de pequeños roedores, ratones, topillos, musarañas...
Quizás por ser un ave tan reciente en nuestra zona, no suele participar en la cultura popular salvo que sea confundido con algún cernícalo por la costumbre que comparte con ellos de cernirce mientras caza.
El busardo ratonero, antes ratonero común, es un ave bastante común en zonas de bosque y de campiña donde con frecuencia se suele ver en los postes telegráficos. Aunque caza con frecuencia, es un ave muy dada a carroñear, aprovechando los animales que se encuentran atropellados en las carreteras, cosa que a veces hace que les cueste la vida.
Recibe varios nombres vernáculos, redondo, águila ratonera, miato, miñato...


      En Asturias se le conoce con el nombre de “calcabalagares”. Un balagar es como denominaban en algunas zonas a los montones de hierba que se ponían a secar apiladas sobre un poste de madera: los almiares o pajares de exterior. El poste hace de guía y es, precisamente, junto a lo alto del montón mismo, uno de los posaderos preferidos del ave.


De Marín (Lugo)

      Uno de los problemas que tienen en la Galicia rural con el busardo, es que, a veces, ataca a los polluelos e, incluso, a las gallinas, que en las aldeas andan libres por los caseríos. Por eso, cuando se le ve planear por el cielo, para asustarlo, se le grita:

“Gharduña,
  arría o pito da uña”
 (Trad.: “Ratonero,
 suelta el pollo de la uña”). 

      En esta zona recibe el nombre de garduña, que según el diccionario, es, además de un mamífero carnívoro, un ratero que hurta con maña y disimulo.

Las medianas y grandes águilas ibéricas, imperial, real, culebrera, calzada, pescadora...son aves que reciben directamente el nombre de águila, aunque algunas también son nombradas como águilas de un solo huevo, como la culebrera, por poner tan sólo uno.
En la foto, un águila calzada, un ave de poblados tarsos que le han dado ese nombre.
Algunos ejemplos de cultura popular encontramos con ellas como protagonistas:


Antiguamente se llevaba un control intenso de los nidos de las águilas perdiceras. Cuando los pollos eran capaces de comer solos y por tanto los padres se limitaban a dejarles las presas en el nido para que ellos se las comieran, algunas personas subían hasta la plataforma de ramas y les ataban el pico a los pollos. Entonces, acechaban la llegada de un adulto con algún conejo o perdiz y se lo arrebataban al joven que no lo podía ingerir. A continuación, antes de bajar desataban el pico del pollo para que no muriese de hambre y pudiese comer la próxima presa. (Burradas como otras cualquiera, aunque el hambre agudizaba el ingenio, no cabe duda)

Cuenta una leyenda aragonesa:


      Entre todas las águilas oscenses una de las más extraordinarias es la de Lierta, porque es de piedra. Corona unos peñascos próximos a la ermita de San Julián, que antaño fue monasterio rupestre. Dicen que, en tiempos de leyenda, un cenobita cuidaba del lugar, alimentándose de lo que le prodigaba la naturaleza y alegrando la cazuela, de tarde en tarde, con una gallina de su corral. Un día descubrió un águila que revoloteaba y se la quedó mirando... ¡Sorpresa... la rapaz se disponía a atacar el gallinero para robarle una ponedora! En cuestión de un abrir y cerrar de ojos, entre cacareos agónicos, las garras habían capturado la pieza y el águila se alejaba, dispuesta a darse un festín. “¡Ojalá San Julián te convierta en piedra, pájaro del diablo!” –gritó furioso el monje... El cielo le hizo caso y eso es lo que pasó.



Los cernícalos, esos halcones de pequeño porte son fáciles de observar en muchas zonas de la península y por ello han recibido muchos nombres vernáculos: primilla, melión, juanito chicha, halconcillo, primillón, peneireiro...


De Galicia

“Cernícalo peneireiro,
 deixa xa de peneirar;
 - la mociña
que me ten a tolear” 
 (Trad.: “Cernícalo, 
 deja ya de cernirte;
no me recuerdes a la chiquilla
         que me tiene loco”).




Se trata de la rapaz más veloz de la Península, capaz de alcanzar una velocidad de más de cuatrocientos kilómetros por hora en sus picados, dando caza a otras aves tras aturdirlas al golpearlas con las garras a tremenda velocidad.


~ Dichos ~

“Tener la vista (o el ojo) de un halcón”: tener muy buena vista; también se aplica a quien tiene buen ojo o buen tino para enterarse de las cosas.
 Susguste!!!

miércoles, 31 de julio de 2013

Papamoscas ibéricos

LOS ANIMALES IBÉRICOS EN LA CULTURA POPULAR.

Esta entrada va dedicada a dos de los papamoscas que crían en nuestra Península. Dos avecillas de géneros diferentes pero que curiosamente reciben nombres vernáculos similares o idénticos pos su costumbre de alzar constantemente las alas.

En la foto, un papamoscas gris. Tonos que coinciden con el color que nos indica su nombre. Tiene la costumbre de alzar las alas y la cola cuando está posado, sobre todo, cuando está recién posado. Esto le ha servido para ser bautizado en muchos lugares de España como alita, aletilla, colita, coliche, alzacola,... si bien recibe en la Subbética cordobesa el nombre de calderón y calderón chato y no tengo ni idea de por qué podría ser.

Una foto de un juvenil, muy estriado, cosa que lo hace muy diferente del adulto.

Otra de las aves que visita nuestra península en periodo estival, y sobre todo en paso, es el papamoscas cerrojillo.
¿Qué por qué ese nombrecito? Pues muy bien, es porque no hay más que oirlo repetitivamente para que nos recuerde al subir y bajar de un cerrojo. Bip bip bip bip bip bip...






Normalmente, están por aquí de paso pre y post nupcial, aunque siempre se habían quedado unos cuantos a criar por la zona. Los menos, pero ahí estaban.
No dejo de recordar cuando el padre de mi buen amigo Felipe nos pagaba unos duros por despampanar la viña de uvas de mesa y encontrábamos allí todo tipo de nidos. Incluidos los de esta especie bastante rara en Córdoba para esta época.

Sin embargo este año, ha sido muy curioso pues he llegado a ver a estas aves en zonas de viña, de olivar, de arroyos y sobre todo, en campiña.


Susguste!!!

martes, 30 de julio de 2013

MITO (Aegithalos caudatus)

Los animales ibéricos en la cultura popular.






De repente, se rompe el silencio del bosquete de encinas, coscojas y aulagas. Una caravana de mitos hace acto de presencia con su nervioso y sonoro reclamo prrrr srrrrrr, prrrr srrrrrr...
La tensión hace acto de presencia dentro del hide. El fotógrafo se enfrenta a un puñado de avecillas, poco más grandes que una nuez y más nerviosas que la mar.
Instantes antes, un carbonero común, era quien ponía de los nervios al sufrido fotógrafo. ¡¡¡Entro y salgo del aguadero antes de que puedas hacerme una foto!!!.
Pero de pronto, algo cambia, ese carbonero que no se dejaba fotografiar porque algo extrañaba, ahora hace acto de presencia para echar a los pequeños mitos del aguadero. Su aguadero. Ja!, eso sería lo que él pensaba.
Si hay una cosa graciosa, es ver un ave intentando echar a los mitos de un aguadero. NO hay manera. Echa tres de la parte de abajo y se le ponen cuatro por encima. Intenta echar esos cuatro y aparecen dos por la izquierda y otros cuatro por la derecha. Se dirije a un lado, por el otro entra una pandi. Va a por ellos y otra pandilla asoma desde abajo. Al final, todos los mitos se han bañado y han bebido y él, con tres palmos de narices, se queda con cara de tonto pelao mientras el fotógrafo aprovecha para hacerle las fotos que antes no le dejó.


Y es que, estos pequeñines, son capaces de sacarte de tus casillas y hacerte salir del escondite como si te hubieses tomado veinte cafés...¿lo dudáis? haced la prueba jajajaja.







 El mito, es una de las aves más pequeñas de la Península Ibérica. Quizás pueda engañarnos su larga cola, su larguísima cola comparada con su diminuto cuerpecillo. Pero es tan sólo un puñado de huesos, carnecilla y plumillas que, cuando se baña, deja claro su verdadero porte. Apenas na!!
A principios de verano, ya se ven las caravanas de mitos que van de arbusto a arbusto en busca de su manjar preferido. Y, así, en tropel, acuden a comer, a beber, a dormir...





En la cultura popular, tan sólo he encontrado unos poquísimos nombres vernáculos sobre la especie y nada más. Colilla, colilargo, rabiche, rabillo, paro, chupón... y, sin duda, uno de los nombres de aves que más me gusta "nelfo". Este nombre lo recibe en la Sierra Morena cordobesa y dejando volar la imaginación hasta podría ser un nombre mágico. Susguste!!!

viernes, 26 de julio de 2013

LOS ANIMALES IBÉRICOS EN LA CULTURA POPULAR.

Lobo ibérico (canis lupus signatus)


Si hay un mamífero que ha llenado páginas y páginas en el invisible libro de la cultura popular, ese, es sin duda el lobo. Un animal excepcional que siempre ha sido perseguido por el hombre hasta límites que han dado casi por completo con todos sus efectivos.

Todos habremos escuchado muchas veces como nos asustaban para que comiésemos con que si no, el lobo vendría y nos comería a nosotros, o que nos durmiésemos si no aparecería el lobo. Y digo yo, si va a venir el lobo, como voy a cerrar los ojos.


En el refranero encontramos muchos ejemplos con este bello animal de mirada penetrante:

- El hombre es un lobo para el hombre.
- Quién con lobos anda, a aullar se enseña.
- El lobo come de todas las carnes, pero la suya la lame.
- Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
- Paciencia, no gruñáis, dijo el lobo a los cochinos.

También hay expresiones que están muy arraigadas en nuestra cultura:

Meterse en la boca del lobo: Entrar en un lugar que representa un serio riesgo para nuestra integridad, como si realmente uno hubiera metido la cabeza dentro de la boca del lobo. En inglés, se usa el león para el mismo dicho.
 
Menos lobos: Un andaluz llamado Pinto decía haber visto una manada de l00 lobos. Sin creer el relato, sus amigos le decían "¡Menos lobos, tío Pinto!". El hombre fue rebajando la cifra hasta reconocer que sólo había visto la cola de un animal.






También ha sido fuente de inspiración en fábulas y cuentos, como por ejemplo Caperucita. Y como muestra un botón.

El lobo y la grulla

El pobre lobo tosía desesperadamente, mientras le resbalaban las lágrimas por el hocico, pero no lograba desalojar el hueso con que se había atragantado.
-¡Socorro! -dijo con voz entrecortada y lastimera a la grulla de largo pescuezo que lo estaba observando-. ¡Socorro! ¡Tengo un hueso en la garganta!
Pero la grulla lo escudriñó con aire de desconfianza.
-¡Oh, socorro! -volvió a clamar el lobo con tono atormentado y tratando, en vano, de tomar aliento-. Te recompensaré bien si me sacas el hueso de la garganta.
Dada la promesa de una recompensa, la grulla cobró ánimos y, acercándose al lobo, metió la cabeza entre las mandíbulas de éste y con su largo pico puntiagudo, le sacó el hueso, que estaba a muy abajo.
Jadeante, el lobo exclamó, con voz entrecortada:
-¡Oh, me siento mejor! ¡Cómo duele!
-¿Y la recompensa? -le recordó grulla, saltando sobre sus largas y delgadas patas. El lobo soltó la risa.
-¡Estúpido pájaro! -dijo con voz atronadora- ¡Ya has tenido tu recompensa! ¿No te basta con haber metido la cabeza en la boca de un lobo y haberla vuelto a sacar sana y salva?
-¡Pero te he hecho un favor!- protestó la grulla.
-¡Oh, no! ¡No me lo has hecho! -dijo el lobo-. Un favor no es un favor si se hace por una recompensa.





Cuentan las leyendas gallegas, que en cada bosque había un alma en pena, un ladrón y un hombre lobo, o lobishome. 
En algunas zonas de España, a los dientes que nacen mal y deformes, se les conoce como "dientes de lobo". Cuando a algún niño o niña se le caia un diente, este se recogía y tras decir: 

"Dientecito, dientecito
te tiro al tejaito
 para que me salga bonito"

 se lanzaba con gran fuerza al tejado. Quien no cumplía con esta ceremonia infantil, le nacía un "diente de lobo"





Para acabar, sólo quiero recordar aquella despedida de uno de los programas de Félix Rodríguez de la Fuente dedicado al lobo, donde decía:
"Para que en las noches ibéricas no deje de oirse el aullido del lobo". Susguste!!!

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