LOS ANIMALES EN LA CULTURA POPULAR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA

LOS ANIMALES EN LA CULTURA POPULAR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA

En este blog, puedes encontrar algunos fragmentos de nuestra cultura popular relacionada con los animales de la Península Ibérica. Así mismo, espero tu colaboración con aportes de aquello que conozcas sobre el tema. Refranes, dichos, leyendas, mitos, poesía, canciones... serán incluidos en la reedición de mi libro Las aves ibéricas en la cultura popular.

domingo, 20 de marzo de 2016

CUERVOS Y GRAJOS


Dice una voz popular:
"Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo...y cuando vuela a trompicones, le castañean hasta los cojones"


Así es la cultura popular: espontánea, descarada, grosera, sabia, graciosa, picante, audaz... audaz como lo es nuestro protagonista, el cuervo.



Su color negro, como la noche y sus hábitos carroñeros han provocado que este inteligentísimo animal, goce de la más mala reputación. Perseguido injustamente, no se ha sabido apreciar la labor de limpieza que realiza en nuestros campos, evitando en muchos casos la propagación de enfermedades. Los menos, consideran al cuervo un animal que proporciona buena suerte. Buena parte de los dichos y refranes referidos a “grajos” y “grajas” se aplican indistintamente al cuervo, a la corneja y a la grajilla.


Posiblemente, uno de los motivos del odio hacia este ave, venga de la mano de este refrán: 
"Cría cuervos y te sacarán los ojos"

Antiguamente, los enemigos o los desgraciados de pueblos conquistados, eran empalados o crucificados a la entrada de los pueblos como escarmiento de los demás. Una vez muertos, para los carroñeros no dejaban de ser una fuente más de alimento. El cuervo, aunque de pico robusto, no tiene la suficiente fuerza en él como para abrir la piel de muchas de las carroñas (ovejas, burros, vacas, caballos...) y tienen que alimentarse de aquellas zonas más blandas hasta la llegada de los grandes carroñeros, los buitres. Esas zonas son evidentemente los ojos y por eso se les veía picotear sobre los de los ajusticiados. De ahí el origen del refrán. 


Así, han sido perseguidos por el hombre sin descanso. Acusado de sus fechorías y de las de "otros", mamíferos en ocasiones de dos patas que sisaban los huevos de las gallinas del vecino y aseguraban haber visto al cuervo llevándolos en el pico.


Siempre maldito, aparece en las primeras estrofas del conjuro de la Queimada gallega, del que pongo sólo la primera estrofa:

“Conxuro da queimada
 Mouchos, coruxas, sapos e bruxas.
 Demos, trasnos e dianhos, espritos das nevoadas veigas.
 Corvos, pintigas e meigas, feitizos das mencinheiras.
 Podres canhotas furadas, fogar dos vermes e alimanhas.
 Lume das Santas Companhas, mal de ollo, negros meigallos, cheiro dos mortos, tronos e raios..."

Trad.: “Conjuro de la queimada
Buhos, lechuzas, sapos y brujas.
Demonios, trasgos y diablos, espíritus de las nevadas vegas.
Cuervos, salamandras y meigas, hechizos de las curanderas.
Podridas cañas agujereadas, hogar de gusanos y de alimañas.
Fuego de las almas en pena, mal de ojo, negros hechizos, olor de los muertos, truenos y rayos.." 


Cierto es que de vez en cuando, alguna fechoría hacen, aunque las menos, pues como animal inteligente y desconfiado, no suele acercarse mucho al hombre ni a sus casas. Y si alguna vez sisa algún pollito...¿no tendriamos que ser responsables de nuestro animales? Si se le pone fácil al cuervo hará lo que tiene que hacer, como lo hacía antes de que domesticáramos a las gallinas. En  el pueblo de Carballedo (Lugo) cantan esta canción:

      Se canta una canciocilla para evitar que los cuervos se lleven algún pollito. Dice así:

“Corvo queimado,
que levas no rabo? 
- Leite mazado.
¿Quén cho mazóu?
- A Marica do Coucóu.
¿Con qué lle diches?
- Coa chave do rei.
Deixa, deixa,
      que xa llo diréi.” 

(Trad.: “Cuervo quemado,
qué llevas en el  rabo?
- Leche cuajada.
¿Quién te la  batió?
- La Marica del Coucou.
 ¿Con qué le diste?
- Con la llave del Rey
.Deja, deja, 
que ya se lo diré”). 
 
 
A veces, las mentes aburridas, inventaban tonterías que al final acaban perjudicando a inocentes animales. Mirad esta creencia popular:
 
"Las plumas de cuervo traen suerte, pero hay que evitar pisarlas. La de buitre ahuyenta a la serpiente y augura buen parto a la embarazada. Se recomienda no pasar de largo cuando se ve una pluma negra, en cuyo caso hay que agacharse y clavarla en tierra".  
 
Los animales ni traen suerte ni la quitan. No muere nadie porque un "grajo" cante sobre una casa. En el pueblo de mi padre, un lugar maravilloso en las estribaciones de Los Ancares, Vilar de Pousada, hay 26 casas. Si cada vez que un cuervo grazna con insistencia muriese alguien, no habría nadie en el pueblo desde hace siglos. Os aseguro que la melodía que oí desde pequeño cuando despertaba en el lugar que inspiró mi pasión por las aves y la Naturaleza en general, eran los cantos del  ouriol (la oropéndola) que anidaba junto al cerezo de la Campa, los cuchicheos de las pegas (urracas) sobre el Valado de Preto y los graznidos de los corvos (cuervos) en la Aira da Forxa. Y durante años, sólo asistí a un entierro. Los animales no traen mala suerte. 



El color de su plumaje, es atribuido en la cultura popular por distintas causas. En algunas zonas de Aragón dicen que Dios creó a los cuervos de color blanco, siendo castigados a llevar plumas de color negro cuando decidieron no volver al Arca de Noé. En Vilar de Pousada, cuentan que San Lorenzo, el patrón del pueblo, murió en la hoguera. El chochín, ave sagrada en la zona y de diminuto tamaño, llevaba agua para apagar el fuego, mientras el cuervo manchó sus plumas por soplar los tizones para avivar el fuego. Cuanta imaginación!!!
 

 Para acabar con esta entrada, os dejo un cuento con onomatopeya incluida al final:

“Las dos parejas de cuervos

      Una pareja de cuervos manchegos invita a otro matrimonio de Murcia. A los pocos días de estar los de la huerta en Barrax, aburridos de contemplar la llanura, desde la que se vigilaba sólo gran extensión de terreno sembrada de trigo y cebada, le proponen al matrimonio manchego:

      - Vais a veniros a Murcia, que allí, en la huerta, tenemos fruta de toda clase.

      Conque se van. Y, cuando están comiendo higos los cuatro cuervos en una higuera, resguardada a todos los vientos por otros árboles que les impedían una perfecta vigilancia, se oye el ruido de un disparo de escopeta, y uno de los del Reino cae abatido.

      Los de Barrax, ni cortos ni perezosos, levantaron el vuelo, graznando sin parar:

      - ¡A Barrax, a Barrax,  
 que se ve desde una legua y más!
      - ¡A Barrax, a Barrax,
que se ve desde una legua y más!” 
 
 


Fotos tomadas en el hide de Fotofontalba, gracias amigo Luis, y en el de El Monte de Los Leones de Explora Natura.


 



lunes, 7 de marzo de 2016

PERDIZ ROJA, LA REINA DE LA CAMPIÑA

Es muy frecuente en la cultura popular mundial y por supuesto en la nuestra, la de la Península Ibérica, el dotar de títulos nobiliarios a personas, animales y cosas. 
El Rey del Pop, la Reina de las Frutas, del Carnaval, de la Selva, del Motociclismo... y por supuesto, ahí están nuestros animales.
Tenemos desde el gran duque (búho real) a la reina de las aves (águila real). La emperatriz (águila imperial ibérica), el príncipe del matorral mediterráneo (lince ibérico)... Pero aunque el águila real sea la reina de las aves, la reina de la campiña el sin duda, la perdiz roja.


Nuestra patirroja se ha ganado por méritos propios ese título. Ave con una una forma de ser única: llamativo su canto, veloz su vuelo, ágil su caminar, potente musculatura, fiereza en la lucha, fértil en su legado... sin duda, un ave única. Algo que la hace ser admirada y codiciada, su valor es su condena.


Pocos sonidos hay más típicos en la campiña que el de la perdiz roja: "cuchichí cuchichí cuchichí", canto que alimentó la inspiración a rústicos trobadores para construir onomatopeyas con él:

De Cabra (Córdoba)

“Por esta estacá, por esta estacá, por esta estacá…”

      Es lo que la perdiz de reclamo le dice desde el pulpitillo a la perdiz salvaje, indicándole por qué camada o estacada de olivos se ha acercar para que le entre en condiciones al cazador escondido en su puesto de caza.

De Peñarandilla (Salamanca)

“Cuarenta tajás, cuarenta tajás, cuarenta tajás…”

      Quiere decir “cuarenta tajadas”, una onomatopeya que se adapta muy bien al canto aunque no se le da un sentido concreto.


Portell de Morella (Castellón)

 “Pillo, pillo, pillo...”

      Es lo que dice la perdiz cuando espantada, huye asustada, como diciendo:

“Pillastre”, “picaruelo”...que me has descubierto.” 

De Baeza (Jaén)

“No se puede vivir, no se puede vivir, no se puede vivir,…”

      Cuando se espanta un bando de perdigones salen despavoridos con su característico “pipipipi pí” repetitivo a modo de queja, pues así, ¡no se puede vivir!
 
 
 
Aunque no podriamos dejar sin reseñar su presencia en los cuentos y fábulas, donde también ocupa un lugar destacado:
 
Es graciosísimo el cuento de Las Perdices de las Ánimas:
 
Existe un cuento muy antiguo de un cazador muy devoto de las ánimas del purgatorio pero de muy desgraciada puntería, el cual, yendo de caza, acertó a encontrar a tiro dos perdices juntas paradas. A tan agradable vista, dijo echándose a la cara la escopeta:

- Ánimas benditas, si mato a las dos, una será para vosotras.

Esto dicho, disparó; mató una, y viendo a la otra escapar incólume, exclamó: 

- ¡Vaya un paso que lleva la perdiz de las ánimas!” (15)

      Este cuento se cuenta sustituyendo la perdiz por el conejo, que es su versión original, titulándose “el conejo de las ánimas”, lo que ocurre es que en algunos lugares se ha cambiado el mamífero por el ave. 
 
 
 


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