LOS ANIMALES EN LA CULTURA POPULAR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA

LOS ANIMALES EN LA CULTURA POPULAR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA

En este blog, puedes encontrar algunos fragmentos de nuestra cultura popular relacionada con los animales de la Península Ibérica. Así mismo, espero tu colaboración con aportes de aquello que conozcas sobre el tema. Refranes, dichos, leyendas, mitos, poesía, canciones... serán incluidos en la reedición de mi libro Las aves ibéricas en la cultura popular.

lunes, 7 de octubre de 2013

El pequeño mundo de los insectos!!

Cuando nos paramos un momento y prestamos nuestra atención a los hierbajos y arbustos que crecen a nuestro lado, una legión de insectos se pasea delante de nuestros ojos. Hormigas (en mi pueblo hormigos), tijeretas, escarabajos, gorgojos, mariquitas, arañas, chinches...
Este abejorro tuvo la mala suerte de acercarse a la planta equivocada donde la una araña cangrejo acechaba. Unos van a comer y acaban siendo comidos. Es la naturaleza en plena escencia, sin intervención del ser humano. Donde unos controlan que otros no se descontrolen. Si somos capaces de localizarla sobre un gamón como el de la foto o en el interior de una amapola, veremos como el camuflaje es su seña de identidad.


Entre las mariquitas, siempre tenemos en nuestra mente la de siete puntos, la típica, la más común. Aunque eso es sólo a primera vista. En esta imagen, mariquita de cuatro puntos.


Y aquí su prima, esa que si nos resulta familiar y que en algunas zonas de la Península Ibérica recibe el nombre de vaquita.





Otros de estos insectos, no nos resultan nada familiares y, es muy probable que nunca los veamos si no dedicamos algún tiempo a rastrear los suelos, pero sin duda se tratan de invertebrados con diseños espectaculares como es el caso de la Galeruca del Olmo. Algo de menos de un centimetro de cuerpo amarillo y negro.




A veces las fotografías nos impiden imaginar el tamaño de estos animales al no tener referencias claras que nos proporcionen algo con que comparar. El escarabajo toro, un bichejo pequeño con un nombre muy grande, suele pasar desapercibido correteando entre el suelo y algunas de las flores de las que se alimentan. Simplemente son...escarabajos.




Y si los anteriores son pequeños y no se les presta atención, imaginad este gorgojo que en la foto aparece cubierto de un vello aterciopelado y que mide como un grano de arroz. Algo inapreciable si no nos servimos de la ciencia y tecnología que, con objetivos macro, nos permite ver que además de ese mini cuerpo, tienen una mini trompa, unas mini antenas y unos ojos mini mini.
Así que, si algún día os da por deteneros junto a un herbazal, no dejéis de echar un vistazo a lo que en ese instante os rodea. Seguro que os sorprenderá. Y si conocéis nombres de los escarabanos de vuestra zona, os agradecería que me los enviáseis para incluirlos en el diccionario de nombres vernáculos de los animales de Andalucía. Susguste!!!


miércoles, 18 de septiembre de 2013

EL GUARDIÁN DEL CAMPO

Un cuento de animales: EL GUARDIÁN DEL CAMPO

Os dejo un cuento que escribí hace un par de años y que va de animales de la fauna ibérica. Un cuento infantil. Un homenaje al siempre menospreciado gorrión. A ver si os gusta.



EL GUARDIÁN DEL CAMPO
  
   Cuando llegó la primavera, como cada año, todos los animales se reunieron en el claro del bosque. Había un pacto entre ellos, durante la reunión, debían respetarse. Así, entre todos, solucionarían los problemas que hasta ese día habían podido ocurrir.
   Poco a poco, y desde bien temprano, iban apareciendo toda clase de animales. Los primeros en hacer acto de presencia fueron los conejos, seguidos de los topillos, tortugas, zorros, águilas, tejones, búhos… así hasta que antes del medio día todos estaban presentes.
   Aquel invierno había sido muy lluvioso y el agua había formado grandes torrentes. Se había llevado la tierra y los pobres árboles habían quedado con las raíces al aire.
  Bien  pronunció la voz ahuecada del búho  Como otros años seré yo quien empiece a preguntar qué problemas creéis que debemos solucionar en esta reunión.

   Todos empezaron a hablar a la vez y claro, nadie se enteraba de nada. Así que el búho, que era un pájaro sabio, propuso que hablaran uno a uno y, por votación, eligieran cual era el problema más importante a tratar.
   Después de un buen rato, durante el que todos los animales habían dado su opinión, llegaron a la conclusión de que la lluvia que se llevaba la tierra era su mayor preocupación.
   Tendremos que decirle al agua, que cuando pase por los bosques y campos de labor, lo haga con más cuidado –Propuso una ardilla.
   ¡Siiii! –exclamaron algunos.
  No te hará caso, ella no tiene la culpa –Le respondió una trucha desde el río cercano. Yo la conozco y es muy buena, pero son las nubes quienes la lanzan en forma de lluvia.  Entonces, algunas veces hace daño.
   Pues habrá que decirles a las nubes que tengan cuidado –propusieron las hormigas –Este año se nos ha inundado el hormiguero varias veces.
   Eso, eso –les aplaudió un tejón –A mí también se me ha inundado la madriguera este año.
   Con un golpe de cola, la nutria dijo que quería hablar. –Yo, también conozco al agua como las truchas, y tienen razón, son las nubes quienes lanzan con fuerza el agua. He de deciros que las nubes no os van a hacer caso, ya que toda su vida han estado cogiendo agua del mar y soltándola en la tierra. Es su forma de vivir y no lo pueden evitar. Yo creo que lo que debemos hacer es nombrar a un vigilante del campo, como un guardián, que esté pendiente de las nubes y nos avise a todos cuando se acerquen para poder estar prevenidos.

   A todos los animales les pareció una gran idea. Entonces, el señor búho propuso que se presentaran voluntarios aquellos que quisieran ser el guardián del campo y entre todos elegirían a uno.  
   El primero en presentarse fue el zorro, argumentando que era muy listo y ágil, y que podría estar pendiente de las nubes en todo momento. Pero entonces, los conejos, los topos y los ratones dijeron que no estaban de acuerdo.
   Tú serás muy ágil –exclamó el topo –pero cuando buscas comida, escarbas en el suelo y eso hace que se nos inunde más nuestra casa.
   A continuación, la culebra  dijo: –Yo sería un buen guardián, pues puedo trepar por los taludes y los árboles y estar pendiente de las nubes.  

   Creo que te equivocas –le contestó el lagarto –Tú, como nosotros, eres un reptil, y en invierno duermes los días que hace frío. Entonces, quién avisará al resto cuando estés dormida.
   Bien pensado –dijo el búho.
Siguieron presentándose más y más animales y ninguno se dio cuenta de que las nubes se acercaban de nuevo cargadas de agua.
   Creo que yo, la golondrina, puedo ser una buena candidata.

   ¡No lo creemos! –Protestaron los zorzales –Las aves migratorias no podemos ocupar la plaza, pues vosotras no estáis aquí en invierno y nosotros, no estamos en verano. Tiene que ser alguien que viva aquí todo el año. Que visite los bosques, las tierras de labor, los parques y jardines, las campiñas, las montañas y las riberas de los ríos.
   Entonces, apareció en el claro del bosque un pequeño gorrión: –¡Atención todos los animales!, mientras estabais aquí reunidos yo me quedé fuera del bosque por si aparecían las nubes, y se están acercando. Id a vuestras casas y tapad la puerta para que no se vuelvan a inundar.

   Todos los animales allí reunidos sonrieron y miraron al pequeño gorrión. Sin habérselo pedido y sin exigir nada a cambio, había estado pendiente de las nubes. Mientras el resto de animales había estado discutiendo, él había estado velando por ellos. Entonces, el búho, pájaro sabio donde los haya, sentenció:
Creo que no hay ninguna duda, el animal que debe de ser el guardián del campo es el gorrión, pues de sobra ha demostrado que es ave inteligente y ha estado pendiente de las nubes para que nosotros no sufriéramos ningún peligro.

   Y así fue como el gorrión fue nombrado guardián de nuestros campos. Por eso, allá donde vayamos, siempre encontraremos a esta simpática avecilla, dispuesta a avisar a sus compañeros, si viene algún peligro.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Cuando los animales inspiran a los cineastas

Cada vez que observo a una mantis, más me aseguro que los directores de cine de dos películas al menos, se inspiraron en estos curiosos animales para idear a sus alienígenas protagonistas. Aliem y Mimetic.
Sin duda, los clavaron. Unos extraterrestres que usaban unas pinzas o garras o lo que sea que tienen un parecido tremendo a las mantis religiosas como las que modestamente os muestro. Susgusten!!!





He de reconocer que son bichos mu fotogénicos!!!

lunes, 26 de agosto de 2013

Murciélagos

Siempre se ha criticado que se llamaran "murciegalos" y al final la real academia de la lengua ha terminado por aceptar este término para nombrar a los "murcielagos". Galos por lagos. Quizá tenga su razón de ser porque la mayoría de estos pequeños mamíferos, y en España todos, son casi ciegos, de ahí lo de "mur-ciega-los". No sé, a saber.
En la imagen, un rinolofo, pero no tengo muy clara la especie, tan sólo que mediría de envergadura sobre 13 centímetros.
En la cultura popular, no cuentan con una buena fama, y eso que son animales que se alimentan de insectos y por lo tanto muy beneficiosos para el hombre. Pero no hay manera. Seguimos en nuestro empeño de cargárnoslo todo. De matar o destruir todo aquello que no nos gusta o que simplemente no es bello. Pues nada, seguiremos equivocándonos. Al final, acaberemos extinguiéndonos.
Decía una canción del grupo gallego Siniestro Total: "Sonríe cuando te vayas a fosilizar, piensa en el museo de historia natural, que no piensen luego que lo has pasado mal...pueblos del mundo extiguíos, dejad que continúe la evolución..."
Al final, iremos de la mano de esta canción como no nos pongamos las pilas y nos preocupemos algo más por todo aquello, tan frágil, que nos rodea.

Cuentan, de manera infundada totalmente, que los murciélagos se tiran al pelo. Que cuando te acercas a uno de ellos, se tiran a la melena si la tienes claro está. Conmigo, ya hace tiempo que perdieron la batalla jajaja.
Es una de las guerras abiertas que tienen con esta especie, un temor infundado de que se tiran al pelo. NO SE TIRAN AL PELOOOOO. Perded cuidado que no os harán nada por que vuelen junto a vosotros.
Otra mala fama se la ha dado sin querer posiblemente, las películas de El Conde Drácula. Siempre representado en su forma de desplazarse como un muriélago y asociado al consumo de sangre de sus víctimas. En la Península Ibérica no hay murciélagos que se alimenten de sangre y mucho menos están asociados a algo que no existe. Así que, por favor, dejemos tranquilos a estos pequeños bichejos que nada malo nos harán. Susguste!!!

lunes, 5 de agosto de 2013

LOS ANIMALES IBÉRICOS EN LA CULTURA POPULAR

Las Rapaces en la Cultura Popular.

Aves impresionantes, por su porte, por su comportamiento, por sus caracteres, por su mirada...
Aves que a veces te dejan sin palabras tras verlas hacer un picado. Aves que con su reclamo hacen que echemos la vista al cielo, su cielo, su reino. Donde ellas mandan y desde donde ellas contemplan como cada día vamos cambiando y modificando el paisaje de la tierra a nuestro antojo...y eso que no es nuestra!!

En la imagen un elanio común, hasta hace poco elanio azul. Un ave que era muy difícil de ver y que cada vez se hace con más frecuencia. Sobre todo en Andalucía. Espectaculares ojos rojos que tienen los adultos. Son autenticos especialistas en la caza de pequeños roedores, ratones, topillos, musarañas...
Quizás por ser un ave tan reciente en nuestra zona, no suele participar en la cultura popular salvo que sea confundido con algún cernícalo por la costumbre que comparte con ellos de cernirce mientras caza.
El busardo ratonero, antes ratonero común, es un ave bastante común en zonas de bosque y de campiña donde con frecuencia se suele ver en los postes telegráficos. Aunque caza con frecuencia, es un ave muy dada a carroñear, aprovechando los animales que se encuentran atropellados en las carreteras, cosa que a veces hace que les cueste la vida.
Recibe varios nombres vernáculos, redondo, águila ratonera, miato, miñato...


      En Asturias se le conoce con el nombre de “calcabalagares”. Un balagar es como denominaban en algunas zonas a los montones de hierba que se ponían a secar apiladas sobre un poste de madera: los almiares o pajares de exterior. El poste hace de guía y es, precisamente, junto a lo alto del montón mismo, uno de los posaderos preferidos del ave.


De Marín (Lugo)

      Uno de los problemas que tienen en la Galicia rural con el busardo, es que, a veces, ataca a los polluelos e, incluso, a las gallinas, que en las aldeas andan libres por los caseríos. Por eso, cuando se le ve planear por el cielo, para asustarlo, se le grita:

“Gharduña,
  arría o pito da uña”
 (Trad.: “Ratonero,
 suelta el pollo de la uña”). 

      En esta zona recibe el nombre de garduña, que según el diccionario, es, además de un mamífero carnívoro, un ratero que hurta con maña y disimulo.

Las medianas y grandes águilas ibéricas, imperial, real, culebrera, calzada, pescadora...son aves que reciben directamente el nombre de águila, aunque algunas también son nombradas como águilas de un solo huevo, como la culebrera, por poner tan sólo uno.
En la foto, un águila calzada, un ave de poblados tarsos que le han dado ese nombre.
Algunos ejemplos de cultura popular encontramos con ellas como protagonistas:


Antiguamente se llevaba un control intenso de los nidos de las águilas perdiceras. Cuando los pollos eran capaces de comer solos y por tanto los padres se limitaban a dejarles las presas en el nido para que ellos se las comieran, algunas personas subían hasta la plataforma de ramas y les ataban el pico a los pollos. Entonces, acechaban la llegada de un adulto con algún conejo o perdiz y se lo arrebataban al joven que no lo podía ingerir. A continuación, antes de bajar desataban el pico del pollo para que no muriese de hambre y pudiese comer la próxima presa. (Burradas como otras cualquiera, aunque el hambre agudizaba el ingenio, no cabe duda)

Cuenta una leyenda aragonesa:


      Entre todas las águilas oscenses una de las más extraordinarias es la de Lierta, porque es de piedra. Corona unos peñascos próximos a la ermita de San Julián, que antaño fue monasterio rupestre. Dicen que, en tiempos de leyenda, un cenobita cuidaba del lugar, alimentándose de lo que le prodigaba la naturaleza y alegrando la cazuela, de tarde en tarde, con una gallina de su corral. Un día descubrió un águila que revoloteaba y se la quedó mirando... ¡Sorpresa... la rapaz se disponía a atacar el gallinero para robarle una ponedora! En cuestión de un abrir y cerrar de ojos, entre cacareos agónicos, las garras habían capturado la pieza y el águila se alejaba, dispuesta a darse un festín. “¡Ojalá San Julián te convierta en piedra, pájaro del diablo!” –gritó furioso el monje... El cielo le hizo caso y eso es lo que pasó.



Los cernícalos, esos halcones de pequeño porte son fáciles de observar en muchas zonas de la península y por ello han recibido muchos nombres vernáculos: primilla, melión, juanito chicha, halconcillo, primillón, peneireiro...


De Galicia

“Cernícalo peneireiro,
 deixa xa de peneirar;
 - la mociña
que me ten a tolear” 
 (Trad.: “Cernícalo, 
 deja ya de cernirte;
no me recuerdes a la chiquilla
         que me tiene loco”).




Se trata de la rapaz más veloz de la Península, capaz de alcanzar una velocidad de más de cuatrocientos kilómetros por hora en sus picados, dando caza a otras aves tras aturdirlas al golpearlas con las garras a tremenda velocidad.


~ Dichos ~

“Tener la vista (o el ojo) de un halcón”: tener muy buena vista; también se aplica a quien tiene buen ojo o buen tino para enterarse de las cosas.
 Susguste!!!

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